El «Clavellinas»

Como una sombra voy. Como una sombra
recorro los caminos de la vida.
Y luzco un clavel en cada herida. 
«Clavellinas”, me llama quien me nombra.

Cada clavel, un clavo. Pura esencia
que perfuma a dolor, y desconsuelo.
Cruzando el firmamento llega al cielo
y no existe la risa en mi presencia.

Tú ríes de mi pena y de mi llanto.
Y por ser tú mi potro de tortura
me duele mucho más amarte tanto.

Yo guardo mi tristeza entre pañuelos
mojados con la sangre de mis ojos
derramada por causa de los celos.