¡Si algunos levantaran cabeza!

No sé lo que pasa en la poesía
que hoy, poeta, lo puede ser cualquiera,
suficiente es: tener una carrera,
y el dominio de la palabrería.

Hubo un tiempo en que el verso florecía
y al papel vestía de primavera.
Hoy se honora a un sentir que prolifera
carente de lirismo y fantasía.

No está más el bohemio en la plazuela
inundándola de arte con su gracia,
que hoy, el ordenador hace de escuela.

Ya la rima, se muere por desgracia.
Y el poema se va herido en parihuela
sin conteo… ¡Lirismo de falacia!