Soneto al poeta

Sobre la piel curtida y maltratada
del alma que se esconde en los adentro
queriendo sonreír a los encuentros,
la rima, se resbala desbocada.

Produce en su fructífera enramada
las rosas, que sudan de poesía,
y visten el dolor de fantasía
para hacernos la vida más amada.

Y su musa desciende del Parnaso
a inundarle la mente cada día
de poemas, a lomos de un Pegaso.

Cuando Orfeo crea su melodía,
la esencia del poeta, colma el vaso
de belleza, de arrojo y valentía.