Soneto del querer

De quererle, dejar yo ya no quiero,
porque es de mi querer dueña y señora.
Si pienso en no quererle mi alma llora,
que su querer para mí es lo primero. 

Es bello si me quiere y yo le quiero
cuando viene a mi lado sin demora,
para darme su querer en cada hora
y yo, entregarle el mío mas sincero.

Quiero de su querer ser prisionero
en la prisión que ella es la carcelera,
y que guarde mis sueños con esmero.

¡Atrápame, oh, amorosa enredadera!
Que preso de sus tallos morir quiero
y al fin, como le quiero, ella me quiera.