Sueño romántico

De los labios del alba, un beso tierno
sentí rozar sobre mi fría boca,
como un hálito de brisa carioca
dulce y fugaz, pero a la vez eterno.

Por capricho de delicadas flores
y en el lecho en que sueño mis pasiones,
me ungieron, entre mimos y atenciones,
como rey de perfumes y colores.

Y pasé por las puertas del invierno
esquivando los fríos que provoca
protegido por este amor interno.

Culminaron los pájaros cantores…
Que al gozo de sus tiernos corazones
me dieron, de sus trinos, los mejores.