Manantial de versos

Se agota mi tiempo, y día tras día,
las ninfas del manantial de mi pecho
se encuentran vigilantes y al acecho
de ponerle a mi canto melodía.

Sobre mi claro lago de osadía,
hay retazos de un soneto aún no hecho.
Yace como la musa que en su lecho,
anhela el bello canto de armonía.

¡Pobre aquél que la poesía no ama!
Ella el alma el conforta, la acaricia.
y sobre el corazón amor derrama.

Denuncia la opresión y la injusticia.
De belleza y dulzura es amalgama,
sin cargo de peaje ni franquicia.